MARTES

MARTES 19

La oferta era trabajar tres horas cada sábado en una de sus tiendas. Les pagaría 10 centavos por hora, y aunque los niños debían resignar sus juegos del sábado, aceptaron la propuesta.Comenzaron a trabajar muy duro, pero a Robert le empezó a molestar su bajo sueldo. A la cuarta semana, enojado con la situación, estaba dispuesto a renunciar. Había aceptado trabajar para aprender a hacer dinero, pero nunca más había vuelto a hablar con el padre de Mike, al que Kiyosaki luego llamaría su Padre Rico.Robert se sentía un esclavo trabajando por 10 centavos la hora. Incluso su verdadero padre, a quien Robert llamó su Padre Pobre, estaba disgustado y le aconsejó que renunciara si el padre de Mike no le daba un aumento.Con sus 9 años, Robert fue a ver a su Padre Rico. Le dijo que era un tramposo porque no le había enseñado nada, y protestó entre sollozos que merecía un mejor sueldo.Luego de escucharlo, su Padre Rico respondió que había diseñado un curso parecido a la vida real. En tan solo un mes, le había dado a probar el sabor de la vida. Le aconsejó que cambiara de opinión y dejara de echarle culpa, porque en verdad, él mismo era el problema y debería cambiar.

MARTES 26

Su Padre Rico le dio la “Lección número uno”:

“Los pobres y la clase media trabajan para ganar dinero, los ricos hacen que el dinero trabaje para ellos.”El Padre Rico lo felicitó por su enojo, pagarle poco era parte de la lección. Si no se hubiese enfadado, no hubiese podido enseñarle. Le explicó también que ganar más dinero no resuelve el problema, porque la mayoría de las personas, cuanto más dinero gana, más se endeuda. Al tocarle la cabeza, le estaba diciendo que su propia inteligencia, era la que tenía que ponerse a trabajar, para generar ideas nuevas.
A sus 9 años, Kiyosaki comprendió que sus dos padres lo alentaban a estudiar cosas diferentes. Su Padre Pobre le recomendaba estudiar, obtener buenas calificaciones y encontrar un trabajo seguro en una empresa importante. Su Padre Rico también le aconsejaba realizar estudios académicos, pero además  le aconsejaba aprender cómo funciona el dinero, para ponerlo a trabajar para sí mismo. Esto no era enseñado en la escuelas.A su temprana edad, Robert había experimentado lo que significaba trabajar por dinero. La desilusión que sintió por una paga miserable, era la misma que sienten la mayoría de los empleados al recibir sus sueldos. En general, las personas no se dan cuenta de que su falta de Educación Financiera es el verdadero problema.

MARTES 5

El problema del gobierno era el manejo fiscal de la riqueza. La demanda de dinero se incrementaba y la idea de cobrar impuestos a los ricos, comenzó a extenderse a la clase media y a los pobres.
Debido a que los ricos comprendían el poder del dinero, con el tiempo, encontraron una forma astuta de vencer al sistema. Su conocimiento sobre la estructura legal de las corporaciones, les dio una gran ventaja. La tasa de impuesto sobre la renta de corporaciones, era menor a la tasa de impuesto sobre la renta de los individuos. Encontraron la manera de ahorrar en los impuestos, y las corporaciones resultaron ser el secreto más grande de los ricos.
Kiyosaki asegura que los que pierden, son aquellos que no están informados. Cada vez que las personas intentan castigar a los ricos, estos no se resignan, sino que reaccionan. Buscan minimizar su carga fiscal, contratan contadores y abogados hábiles, convencen a los políticos o crean lagunas legales.

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Kiyosaki hace un recorrido examinando la historia de los impuestos. Su Padre Rico le explicó que originalmente en Estados Unidos e Inglaterra, se convenció a los pobres y a la clase media para que votaran a favor de una ley que castigaría a los ricos, obligándoles a pagar un impuesto permanente sobre su renta.“Una vez que el gobierno probó el sabor del dinero, su apetito creció.”El problema del gobierno era el manejo fiscal de la riqueza. La demanda de dinero se incrementaba y la idea de cobrar impuestos a los ricos, comenzó a extenderse a la clase media y a los pobres.

MartesLa inteligencia financiera consiste en tener más opciones. Si las oportunidades no se presentan, ¿qué más puede hacer usted para mejorar su posición?”Por el sólo hecho de “poder tener más opciones”, y para prosperar enormemente, es que se vuelve fundamental desarrollar el coeficiente intelectual financiero. Además, a quienes desarrollan su inteligencia financiera, se le presentarán más oportunidades. Podrán distinguir un mal negocio, o cómo hacer que un mal negocio sea bueno. Siempre habrá riesgos, pero la inteligencia financiera mejora las posibilidades. Se trata de la creatividad que se puede llegar a tener para resolver dificultades financieras.
El autor advierte que frente a los grandes cambios que se avecinan, aquellos que tienen la información adecuada son los que adquieren riqueza. Esta sabiduría financiera tarda tiempo en desarrollarse, pero Robert anima a las personas a invertir en su educación financiera, antes de invertir en otros mercados.

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